El emprendimiento como forma de vida

Preparando esta página web, dándole los últimos retoques, pensando: ¿De qué voy a hablar yo en mi primera entrada de Blog? Pues no veo mejor momento que charlar sobre el emprendimiento desde mi experiencia personal siendo emprendedora de un sector diferente, La Abogacía. No voy a hablar desde una forma filosófica del desarrollo profesional y personal que describe el emprendimiento como forma de vida, desde una mentalidad quizás demasiado positiva, porque el emprendimiento: es difícil, es costoso, y requiere de la necesidad imperiosa de ir acompañados de buen asesoramiento y dar tiempo a madurar cada idea. Es genial leer y escuchar post en relación con lo bonito que es vivir nuestros sueños, y creer en nosotros mismos para desarrollarnos en lo que nos hace felices. Resulta maravilloso si ello nos da la fuerza que necesitamos, pero por otro lado, es primordial conocer la parte no tan bonita de esta vida como “emprendedor/a”.  Es así: Ser emprendedor es una opción de vida, que como todas las decisiones que tomamos tiene sus pros y sus contras, valora tú que pesa más. Para mí lo mejor de mi trabajo, y de ese emprendimiento es tener el poder de enfocar el desarrollo de cada procedimiento desde la perspectiva ética y social, en la que yo creo. Yo pongo mis límites. Poder elegir la forma en la que trabajas, y en lo que dedicas tu tiempo para desarrollarte como profesional. La continua formación y mejora de tus conocimientos, la suerte de disfrutar de compañeros que te cuentan experiencias desde otras perspectivas, que siempre te ayudan a mejorar. Pero luego, hay muchos aspectos más que hemos de valorar: no te voy a dar una retahíla de la parte “menos bonita” de esta forma de vida, pero si resulta necesario que valores: Cuál es mi idea de negocio. Cómo quiero enfocarla. De qué medios dispongo. Qué proyecto de futuro personal tengo y/o quiero, etc. Lo que escribo lo plasmo desde una perspectiva de una principiante en el emprendimiento y hablando desde la mayor honestidad, sin querer quitar las ganas a ningún futuro emprendor/a, pero queriendo aportar un toque realista, y sobre todo, recalcando la importancia de contar con un buen asesoramiento jurídico y económico de mi sector.  Aparte de ser emprendedora, desde mi despacho realizamos ese asesoramiento continuado y de forma preventiva a aquellos autónomos que quieren desarrollar su actividad tanto desde un aspecto jurídico, como laboral, y/o fiscal. Os animo a ser valiente, y desarrollar vuestra idea. Pero antes, quiero recordar una frase que escuché en un concierto, y que quedó grabada en mí… “Las cosas antes de vivirlas, hay que soñarlas”. ¿Era el emprendimiento con lo que has soñado?

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